Es una alegría saber que Hugo estudia y trabaja. Se ha convertido en todo un hombre de bien. Que envidia. Pero saben, si nuestro amigo hubiera seguido los malos pasos de su compa-ñero El Bistek, se habría cambiado el nombre a Felipe Ferra Gómez con el fin de no ser localizado por la policía municipal de Veracruz tras sus actos de vandalismo y tiempo después estaría cumpliendo 54 años de cárcel.