miércoles, 18 de marzo de 2009

Caí parado.

La manera en que Rich! me relata las terribles historias de sus patéticos compañeritos (con sus debidas excepciones) me hace verle el lado bueno a estar en la universidad y en el salon que curso Derecho. No todo es un desmadre o la anarquía total por ser la UNAM, ya que nos regimos con los criterios y principios que vamos adquiriendo (y que debemos practicar) durante los semestres: respeto, justicia, orden social, blah, blah, blah. Pero la manera en que se convive ahí es bastante peculiar. Desde los típicos que van por su lado, pasando sin pena ni gloria en su respectivo salón. Hasta los que se fijan por cualquier detalle en sus compañeros para convertirlos en una burla andante las 4 horas de clase. Ya pueden preguntar por el Michael Jackson, El Vende Bíblias, El Pancho Pantera. O en caso de los profesores por El Maestro Splinter o Al Pacino. Realmente admiro el ingenio y la frescura de todos estos tipítos a la hora de inventar apodos para el sano entretenimiento de nosotros. Además de su aguante a la hora de buscarse un antro en viernes trás un horrible sermón del profesor Arminio y las clase de la eterna juventud de Miyagi, empujarse toda la cebada que puedan y besarse con la primera que se deje (me considero complice ahí). Y ni que decir al momento de llegar en ese mismo estado etílico a clase, soltar comentarios absurdos y verdades de compañeros mientras estos exponen o participan. Cada clase es invaluable y ningún guionista podría igualar.

Ricardo, realmente que no tengo idea de porque te metiste con tanto freak. Y tampoco sé como es que mantienes tu cordura al convivir diariamente con esa gente. Mis respetos.

Bien ya los dejo por el momento. Tengo que retirarme a comer y después de eso a estudiarle. Por cierto, ¿Hugo ya estará trabajando en Costco?

1 comentario:

RIch! dijo...

Lo se... es una tarea Ardua, SEREMOS POCOS, PERO SEREMOS NORMALES!